Sonntag, 30. Dezember 2018

Das Denglish

Ich hatte mir nicht viele Gedanken gemacht, wenn in Filmen ein oder zwei englische Wörter nicht übersetzt wurden. Als Diplom-Übersetzerin rede ich auch Englisch und habe vor lauter neuen deutschen Wörtern nicht aufgepasst. Seit ich Kinder habe, habe ich die Augen aufgemacht. Es ist ständig schlimmer geworden. Weil ich kein Fernsehen habe, schaue ich keine Fernsehprogramme an, sondern nur DVDs. Da schon in Filmen „Mom“, „Dad“, oder „Sir“ gesagt wird, ist es alltäglich geworden. Ich bin dem gegenüber sehr kritisch eingestellt, weil mir im Studium klar war, dass ein Übersetzer eine „Anpassung“ der Quellsprache (Englisch) an die Zielsprache (Deutsch) schaffen muss, eine die die Leute verstehen können. Es ist einfach so, dass „Mom“ statt Mama oder Mutti mehr als überflüssig ist. Wo eine Geschichte („Story“ wird auch nicht mehr übersetzt) oder die Handlung spielt, hat mit den Namen der Leute nichts zu tun. Wie gesagt, ich bin deshalb sehr kritisch, und die ganzen, überflüssigen englischen Wörter zeigen nur die unprofessionellen Leute, die dahinter stecken. Selbst schuld(ig), wenn sie ihren Beruf SELBST abschaffen wollen, da sie, wenn sie so weitermachen, in ein paar Jahren nicht mehr gebraucht werden. Es ist auch schlimm, dass sogar in Büchern diese Wörter vorkommen, und kein Verleger oder Politiker sich deshalb Gedanken macht. Man ruiniert die eigene Sprache, die Leute schimpfen ein bisschen, machen aber nichts dagegen. Na ja, man ist in Deutschland, und hier setzen sich die Leute nur für Umweltschutz ein. Alles anderes scheint radikal, rechtsextremistisch oder nationalsozialistisch zu sein. Das ist Deutschland. Irgendwo habe ich gelesen, dass sich Deutschland abschafft. Und man fängt mit der eigenen Sprache an.

Susana 



El "Denglish"


No me había nada verdaderamente cuenta, que en las películas algunos anglicismos. se dejaban sin traducir. Como traductora hablo inglés, y entre tanta palabra alemana nueva, simplemente, se me pasó de largo. Desde que tengo hijos todo ha cambiado. Y cada día está peor. Como tampoco tengo televisor, sólo veo películas en el computador. Es pan de cada día que en las películas se diga „Mom“, „Dad“ o „Sir“. Soy muy crítica al respecto, ya que en la universidad aprendí que un traductor debe adaptar el idioma fuente o de origen (llámese inglés) al de destino (llámese alemán). Una adaptación, que, además, sea comprensible. Sencillamente, la palabra inglesa „ Mom“, en lugar del equivalente alemán (Mama o Mutti) está más que fuera de lugar. El sitio donde se desarrolla la historia (hoy en día, “Story” y no “Geschichte”) o la trama, no implica dejar sin traducir ciertos nombres. Como dije, soy muy crítica al respecto. Los anglicismos desproporcionados sólo dejan entrever el trabajo poco profesional de quienes lo realizan. Culpable es aquél, quien elimina su propia profesión del mapa, ya que, si continúan así, en un par de años ya no será necesaria. También es horrible, que hasta en los libros se mantengan el mismo estilo, sin que editores o políticos hagan su llamado de atención. Están arruinando su propio idioma, y aunque la gente suele quejarse, no hacen nada al respecto. Es que, estando en Alemania, la gente sólo se rebela contra políticas medioambientales. Todo lo demás significa radicalismo, ultraderechismo o nacionalsocialismo. Así es Alemania. En alguna parte leí, que Alemania se está eliminando por sí misma, y ha empezado con el idioma.